Ningún reloj cuenta esto 

En la ciudad de México habita un desempleado que lee a Nietzsche y trabaja un hombre que cree haber tenido contacto con una sirena; ahí viven también el Chicago Boy quien deambula entre azoteas y cantinas y Pascal un joven estudiante que enamora a las mujeres con gran facilidad. En Nueva York, un descendiente de alemanes parece un sonador socialista; y en una ciudad fronteriza un hombre suena las claves de su identidad y su desarraigo. Tales personajes muestran en estas páginas una inquietud común: la fragilidad ante el encuentro con la mujer, esa radical ausencia de armadura. Y la sirena elusiva de uno, la amiga de otro, la amante de un muchacho en vías de madurez, la forastera que acepta un matrimonio del que pronto escapara, resultan los personajes que, en el hombre, la fractura interna que produce su cercanía. Narrados con una voz de rara precisión, contenida y metódica a la vez, estos cuentos merodean la debilidad donde se producen los encuentros y se fraguan, también, las lejanías